Huésped.


Hay alguien más,

allí,
adentro.
Observa,
me observa.

Alguien a quien no se le pueden exigir prisas.
Necesita tiempos,
sus tiempos.
Está entrampado,
encerrado.

No puede quedar atrapado.
Se acerca al borde,
se asoma,
mira a través de mis pupilas,
allá, afuera,
a lo lejos…

Necesita un adónde ir.
Un sitio.
Allí,
a donde fuere.

Me mira…
Nos miramos.

Me obliga a mirar
fijamente

las sombras proyectadas en el piso,
en los muros,
en las veredas,
debajo de los árboles,
detras de los silencios.
Me obliga a mirar
dentro de mis sombras.
— Me habita…

Insiste.
El Huésped insiste…
Insiste en que miremos
los charcos bajo la lluvia.
Insiste en que miremos
las gotas que caen.
Insiste en que miremos
el resplandor en el firmamento…

Me mira.
Nos miramos.
Lo habito…

  —El Huésped soy yo.

Neurin Suárez.

NeurinSc.

Arcanos.

Los Arcanos han hablado.
Los tiempos están sentenciados.
Las profecías de hielo y sal
entre las bestias resuenan.

Las Gárgolas tienen sed.
Sus ojos aún cerrados
entre púrpuras sombras
acechan
.

El silencio se rompe en la noche
tras el suspiro mudo
de quien insomne
aún agoniza
y vela.

La lluvia empaña las máscaras
que bajo sí ocultan
lágrimas yertas
.

Se corrompe la vieja plegaria
seducida por el impío labio
que con murmullos la profana
…y la besa.

A lo lejos se siente el clamor,
llamado tenue del fulgor desnudo
que se eleva sobre abismos,
iluminando oscuras cavernas
.

“Calla el llanto que afuera arde
y que adentro quema…”

Del único vientre fértil
renace el sueño exiliado,
la exigua paz que no duerme,
y la sempiterna Esperanza
.


#NeurinSc

 (Neurin Suárez-22092015

Marionetas.


Noche de Cuarto Creciente…

Voy caminando sin prisa y sin pausas.
Mis manos empuñadas en los bolsillos de mi chaqueta.

Hace una fría brisa 
que intenta remover los resueltos rizos de cabello 
que reposan sobre mis mejillas…
Como queriendo abrirse paso 
para intentar acariciarlas.

La sensación de cada una de mis pisadas 
es devastadora.
Un paso…
Otro paso.
El camino se hace interminable.

Un silencio ensordecedor invade mis oídos,
a momentos perturbado por el vaivén de unos murmullos.

Nuevamente percibo la suave brisa…
Esta vez trae consigo 
voces lejanas,
ajenas.
Timbres oscuros y tendenciosos,
llenos de miseria en su verbo.

La luz de un farol 
me revela rostros resquebrajados 
por vilezas ocultas.
Tristes Marionetas que acechan como hienas
agitadas,
ambiciosas,
encorvadas por el peso del saco que llevan a cuestas
atiborrado de carencias humanas,
de apariencias
…y de hastíos.

¡Siento pena!

Son cuerpos de cartón con máscaras sombrías 
que fingen alegrías.
En su engaño creen ser felices.
No se dan cuenta 
de que es hora de despertar.

Siempre ha sido así.
Siempre dormirán.

Un paso…
Otro paso.
Avanzo con certeza
mientras desgasto mi andar.
Nazco en cada una de mis pisadas…
Muero en cada una de mis huellas.

Parece tan tarde…
Parece tanto tiempo.

¡Eres Tú!
Apareces al cruzar la esquina.
Me encuentro con tus ojos aguamiel.
Cierto…
Iba a tu encuentro.
¡Finalmente llegas!
Descanso mi alma en tu regazo.
Desaparecen, entonces, 
las estériles esperanzas.

Si…
Momentáneamente siento Paz.

Noche de Cuarto Creciente…


-Neurin Suárez.

#NeurinSc
(21:30-090811)

Ocaso…

El ocaso es apenas un susurro
en la distante línea del horizonte.

Pronto oscurecerá…
Nacerá un nuevo amanecer.

Sólo ahora lo comprendo,
el circulo se cierra…
La e
spiral se expande.

Se esboza una breve sonrisa en mi rostro
que se funde con la nada
y armoniza con la existencia toda.

El momento de volver a casa ha llegado…

Es hora de partir.

Remembranzas…

Ya no puede sostener casi nada,
sus manos tiemblan todo el tiempo.

Su visión es borrosa, tenue;
su respiración lenta, dificultosa.

Su voz apenas tiene fuerzas para emitir
alguna que otra palabra.

Sus pasos…; sí, alguna vez fueron sus pasos.
Su memoria es débil,
apenas logra recuperar algún vago recuerdo
de los que aún deambulan extraviados
por los laberintos de su mente.

Todo en casa es ausencia, cansancio, derrumbe…
Todo se ha vencido
Todo se ha vencido
bajo el abrupto peso del silencio.

Todo, menos el olvido.

Las viejas tejas del techo se desmoronan,
las paredes descoloridas ocultan alegrías perdidas,
los árboles del patio silentes,
sin aquellas aves que hacían vibrar con sus cantos
sus, ahora, resecas ramas;
la brisa imperceptible, casi detenida;
…el hastío,…¡ah, la vida…!

¿Dónde estaba el sentido de la vida?
Creo que si alguna vez lo encontró,
también lo ha olvidado.

Y es que es tan frágil la vida…
Un frágil y fugaz pulso en medio del resplandor. 

No puede aferrarse a lo que le resta de ella
ni siquiera intentando retener remembranzas
con su lejana mirada.

Tiene los tiempos contados.
Quizás lo sabe; de seguro lo sabe.
Son los mismos tiempos que han andado sus pasos,
los mismos que se escurren
por entre las arrugas de sus manos.

Y es que todos tenemos los tiempos contados,
pero apenas alcanzamos a percatarnos de ello
cuando ya es demasiado tarde.

No,
no puede atraparse la vida
ni retenerse en un suspiro.

Se muda.
De un momento a otro se muda.
Aquí o a otra parte.
Ha cosechado.
Ha sembrado. Ha vuelto a cosechar.
Y es que todo ha pasado tan de prisa.
Más, ahora, la vida frente a sí se ha ralentizado.

Hoy espera la lluvia.
Luego, quizás luego, el otoño…

E inevitablemente todo cambiará.
Puede que se transforme y le salgan alas,
puede que sea semilla en lo profundo de la tierra,
puede que sea aire, o nube, o luz…,
o simplemente puede que ya no sea más.

No es ausencia.
No es presencia.
Es trascendencia,
más allá de sí,
más allá de todo sentido.

Es así.
Y es todo.

Al final,
y después de mirar en retrospectiva,
te das cuenta de que la vida resulta
pesadamente larga…

E inexplicablemente corta.

 

Neurin Suárez

#NeurinSc

Rotas…

Rotas…
Piezas rotas en infinitos pedazos.
Pedazos de adentro, de afuera,
de arriba…,
de no sé dónde.

Entremezcladas.
Se confunden unas con otras.
Perdieron su lugar de origen, sus tonos, sus formas.

Perdieron su esencia.
Ya no son.
¿En dónde va cada cuál?
Imposible saberlo.
Apenas son destellos de lo que eran.
Sí, son sólo eso, destellos de piezas rotas que reflejan rostros rotos,
ojos rotos, voces rotas, pasos rotos,
palabras rotas,
recuerdos rotos,
almas huecas.
A lo lejos se oye como se aproxima el tren.
La estación está vacía.
Fría y vacía.
En un andén, un viejo con su bastón, mira con sus ojos perdidos,
con mirada lejana, como queriendo encerrar sus memorias,
como asfixiado por verdades calladas,
como queriendo llorar sus soledades.
Ya es tarde, viejo. Muy tarde.
¿Oyes eso?, ¿puedes verlo, viejo…?.
No, no es el viento…Es el tren.
Ya está cerca; y la luz de la lámpara es tenue, y es rojiza.
Agoniza.
En el piso de la estación, esparcidas sobre los rieles,
y en los andenes,
y sobre los bancos,
hay cientos de hojas secas teñidas de ocre.

Anochece, viejo, vuelve a casa.

El tren ha pasado de largo,
y aquí no quedan más que cientos de hojas muertas…
Hojas muertas y miles de piezas rotas.
-Neurin Suárez-
 
#NeurinSc

¿Encontrarán?

Qué buscan
los que no encuentran
los que se pierden
entre callejones
fríos
húmedos
oscuros.
Los que divagan
bajo la luz
de los faroles…

¿Qué buscan?
¿Lo sabrán?

Dónde miran
los que buscan
los que no ven
los que deambulan
solitarios
ajenos a todo
desesperados
los que apenas respiran
porque están vacíos
los que nunca se llenan
porque no están.

Dónde miran
Ellos
los que fingen
los que no tienen pulso
porque están rotos
los que apenas tantean
porque están ciegos
los que desvarían
los que se repiten
los ambiguos
los que abren la mano
y pierden la llave.
Los que miran afuera
los ausentes…

Ellos
los que buscan…
¿Encontrarán?

#NeurinSuárez

Siete Lunas.

Siete Lunas.

 

Cinco lunas
siete soles.
Cierra los ojos,
desvela los sentidos,
percibe la Presencia
más allá de lo evidente.

No eres Tú,
es otro,
es aquel,

aquello,
eres Ese,
el del reflejo invertido,
el ente impalpable,
Eres el otro.

Siete lunas,
cinco soles
blancos,
muy blancos,
sin colores.
Si miras dos veces
no son,
subyacen,
desaparecen.

Tres lunas,
dos soles,
un instante.
Abre tus manos,
no te aferres.
Puedes tocarlos
si quieres…

Una luna,
un sol,
¿No te das cuenta?

La Libélula
no vuela en círculos,
en medio del caos

dibuja espirales.
Escribe en el viento
tu Nombre.
No la has visto
pero oyes
en el silencio
de su aleteo
ecos lejanos
del origen
del Universo.

No te distraigas…

El tiempo vuelve,
sigue su danza.
Se esparce y fluye.
Se conjuga en un instante.
Retorna a la Madre
donde todo comienza
sin tiempos,
sin lunas,
sin soles.

Neurin Suárez

 

 

 

 

 

 

 

 

Justo allí

En el centro del todo
en la orilla de la nada
en el borde de la nube
en lo profundo de la mirada
justo antes de saltar
y dar vueltas al espejo
siempre esperas
sostienes
paciente
con la marca de los tiempos
y la huella recogida
anidas
la esperanza que no muere
en el último salto

que no cae
que no grita
que no siente
anidas
esperas
sostienes
con la luz en tus entrañas
con el calor que no quema
con el frío que calienta
esperas
justo allí
esperas.

Nada que decir.

No queda nada más
que todo lo soñado
flotando
por los pasillos
desteñidos
de la memoria,

restos de recuerdos
llamando
con voces
sordas
desfallecidas.

No queda más
que alguna

que otra palabra
desvanecida

colgada del techo
asomada
por la ventana
tirada en el piso
perdida
en algún rincón
mudas
de
sdicen
silentes
huérfanas
de consonantes
no tienen ya
nada que decir.